RESUMEN
Nicholas SanPietro, uno de los caballeros templarios más destacados del Príncipe de Tarento, ha caído prisionero de Falk al-Mulk. Lo mantienen encerrado en las mazmorras de Antioquia; al-Mulk está decidido a averiguar qué hacía en sus tierras. Y la tortura no está dando resultado.
Tarento necesita recuperar a su guerrero, y sólo hay una persona que puede ayudarlo: el hijo bastardo de al-Mulk: Andreas Kallymas Kallos.
Para Andreas la misión no es sólo sacar a SanPietro de Antioquía, sino sobrevivir dentro de ella. Ser bastardo le ha granjeado muchos enemigos. Ilegítimo, infiel, y el único heredero con vida lo convierten en el blanco predilecto de los señores de Aquitania.
La fuga puede traer algo más que libertad.
El camino de regreso a Brac, les permitirá descubrir cuán difícil es vivir…
Y amar.
Capítulo 1
Andreas Kallymas Kallos[1] iba al encuentro de su destino. Ese del que había huído hacía muchos años y que ahora lo obligaba a regresar en la forma de una carta.
Bohemundo de Otranto, Príncipe de Tarento[2], había sido claro y persuasivo: “… me lo debes. Yo te di la paz de Brac, ahora te necesito en Aquitania”.
Aquitania… durante los últimos años había pensado que ya formaba parte de su pasado y ahora volvía con fuerza. El Príncipe tenía razón, le debía su vida. Y si algo había aprendido era a pagar sus deudas, porque además una vez que lo hiciera, quedaría mano a mano con Bohemundo.
Había nacido en las afueras de Aquitania. Su madre, Polimene Kallos, había sido una de las esclavas robadas por Falk al-Mulk durante un avance sarraceno en Creta. Era imposible que esa bella mujer pasara desapercibida; alta, elegante, dotada de un cuerpo armonioso y una espléndida y rubia melena. Su inteligencia se rebasaba en sus rasgados ojos azules; atrajo a al-Mulk apenas la vio. Y esa fue su perdición.
La había perdido apenas cumplió los tres o cuatro años, no lo sabía bien. Nadie tgenia en cuenta sus cumpleaños. Sin embargo aún la recordaba. No sabía si esos recuerdos eran parte de algún vívido sueño infantil o la había conocido en verdad. Aún hoy podía cerrar sus ojos y ver la infinita tristeza en los ojos de su madre mientras lo curaba de alguna golpiza.
Un bastardo, sin nombre, sin hogar, sin nada. Un hijo ilegítimo al que al-Mulk había ignorado completamente. Eso era. Y eso había cambiado. El maldito había enviado una misiva con un emisario a Bohemundo; “quiere a su hijo de vuelta en Aquitania” le había escrito. ¡A su hijo! Su vida entera en Aquitania había sido un escarnio, y ¿ahora era su hijo?
Falk al-Mulk jamás imaginó que el asedio a Aquitania acabaría con la vida de sus tres hijos legítimos. Sería risible si no fuera trágico. Hasta que cumplió los trece años había sido un esclavo más. Y carne para que los herederos de al-MUlk desahogaran su odio y descontento con él. Alguien sin rostro, sin nombre… los giros del destino, a hora estaba siendo convocado por el Príncipe para regresar como hijo pródigo a los brazos de un padre que jamás se dignó siquiera a hablarle alguna vez.
“No te lo pediría sino creyera que puedes ser muy útil a la causa de la fe. Se lo debes a tu madre. Es la posibilidad de conocer todas las debilidades de la fortaleza. Al-Mulk me ha ofrecido la cabeza de Raimundo de Tolosa, dice que tiene las pruebas que confirmarían que es un traidor a la fe, y las quiero. Si regresas como lo pide, ellas me darán a Raimundo y tú serías la llave de la liberación de Nicholas SanPietro y por supuesto de Aquitania.
Bohemundo no tenía idea lo que significaba para él regresar a Aquitania. No siendo más que el único hijo bastardo, si al-Mulk quería instalarlo como heredero y reconocerlo, seguramente pediría de él mucho más de lo que estaba dispuesto a darle.
¿Y qué soy? Un aprendiz de médico que odia la violencia.
Andreas era plenamente consciente de su aspecto físico: un metro setenta podría ser una buena altura, pero un cuerpo delgado aunque fuerte no lo convertían en el prototipo del guerrero; y menos aún el guerrero que al-Mulk quería como hijo. El color de su piel y ojos no lo ayudaba. Seguía provocando risa el sólo pensar que el hijo de al-Mulk tenía la piel blanca de sus odiados enemigos y ojos azules . Andreas sonrió. Sí, por primera vez en mucho tiempo su aspecto no lo molestaba, era un perfecto recordatorio de quién era: un bastardo.
Habían pasado algunos años desde que logró escapar del campamento de al-Mulk ubicado frente a las puertas de Aquitania, un poco antes de que se convirtiera en su señor. Había sido algo después de una de las tantas palizas a las que era sometido. Todos sabían que después de una no aparecía por varios días. Sólo que esa vez no apareció.
Había llegado casi muerto pidiendo asilo a las puertas de Bohemundo. Los caballeros hospitalarios lo habían curado y cuando estuvo recuperado Bohemundo lo había convocado a su carpa y lo había escuchado . No estaba interesado en él sino en la información que podría darle. Sólo había podido contarle la historia que lo había llevado hasta él: su nacimiento, producto de las reiteradas violaciones a las que su madre fue sometida por al-Mulk; la forma en que sus hijos legítimos lo maltrataban o el que su verdadero padre ni siquiera lo hubiera mirado.
Falk al-Mulk no era un buen musulman sino la suma de sus defectos y vicios y Bohemundo era un hombre muy listo e inteligente. En el mismo instante en que supo que era el bastardo de al-Mulk se decidió ayudarlo.
Esperaba cobrar algún día su favor.
Y ese día había llegado.
Jamás estaría lo suficientemente agradecido a William Hampton Daniken y al Príncipe de Tarento, Bohemundo no sólo por haberse tomado el tiempo de escuchar a un esmirriado muchacho más muerto que vivo, sino por haberle dado una vida.
Había pasado tanta hambre y su aspecto era tan frágil y débil que Bohemundo no se opuso cuando el caballero Hampton Daniken le dijo que tomaría al muchacho a su cargo y lo embarcaría hacia la Isla de Brac, con el primer grupo de hombres que se iría con él.
Todo el viaje temió la llegada, quizás había cambiado un amo abusivo por otro, y escapar de una isla no era lo mismo que de un continente. Nunca ocurrió. William le preguntó al llegar qué le gustaba y qué sabía hacer. Aún recordaba como había tartamudeado al decirle que no sabía hacer más que limpiar. William Hampton Daniken, lo había mirado y reído.
—Bien, necesito alguien que se ocupe del hospital hasta que llegue un médico. Allí podrás limpiar. Ocúpate de eso.
Lo había dejado solo y jamás había vuelto a pedirle ni ordenarle nada. Su vida sufrió un cambio rotundo. No solo había limpiado, por primera vez había sido tratado con decencia. Casi adoptado por Liam Nelson y su mujer Fiona, aprendió lo que era ser condiserado con cariño y respeto. La llegada de Adam Rutherford había sido el detonante de su futuro, sería médico como él. Una vez tomada la decisión se había abocado con cuerpo y alma a aprender.
La carta de Bohemundo lo sacó de la nube de placer en la que estaba desde que había llegado a Brac.
Regresar a Antioquia había anudado sus entrañas. Enfrentarse a al-Mulk después de algo más de cinco años lo había tensado como las cuerdas de un arco.
Nicholas SanPietro era en definitiva la causa de su regreso.
“No quiero que leas ni comentes a Lance de Villiers lo que voy a decirte. Nicholas SanPietro, uno de mis más valorados guerreros ha sido tomado prisionero en Antioquía. Sé que no conoces a SanPietro, pero él, William Hampton y Lance de Villiers son los dueños de la Isla de Brac. Ellos se han esforzado mucho por tenerla y darle un hogar a muchos como tú que no lo tenían. Aún no entiendo ese deseo, pero ya no me interesa comprenderlos. Necesito llegar a la información que SanPietro tiene, y eso sólo sucederá si te envió con al-Muk. Tengo su palabra de que lo liberará cuando llegues. Veremos qué tan confiable es . Creo que no te estoy enviando a un destino infortunado, los tres hijos de Falk han muerto y el maldito acaba de enviarme un emisario pidiendo por ti. “El hijo pródigo” . Me ha informado en su misiva que serás considerado como lo que eres en realidad, su único heredero. Necesito tu ayuda, Andreas. No te lo pediría si no creyera que puedes ser muy útil a la causa de la fe. Se lo debes a tu madre. Es la posibilidad de conocer todas las debilidades de Aquitania. Al-Mulk me ha ofrecido la cabeza de Raimundo de Tolosa, dice que tiene las pruebas que confirmarían que es un traidor a la fe, y las quiero en mis manos. Si regresas como lo pide, ellas me darán a Raimundo, serás la llave de la liberación de Nicholas SanPietro y por supuesto de Aquitania”.
Bohemundo no se la había hecho fácil; mencionar a su madre había sido todo un golpe. Pero también referirse a Brac había sido decisivo. Daría su vida por esa, era su hogar, allí quería vivir y hasta morir.
Si vivir en Brac dependía de salvar a SanPietro lo haría. Había escapado una vez, enfermo, golpeado y débil, ahora era mayor, y fuerte a pesar de su aspecto. Lo sacaría de Aquitania, cumpliría su compromiso con Bohemundo y con William a la vez. Sin deudas morales ya podría decir que empezaba de cero. Adam lo estaba preparando como médico, enseñándole todo lo que sabía de la medicina china, trabajarían juntos. Esos habían sido sus planes. La carta de Bohemundo los había dado vuelta.
Enfrentar a Falk al-Mulk cuando sus entrañas se doblaban de miedo sería todo una experiencia.
[1] Este apellido es en honor de mi querida profesora de griego la Sra. Hortensia Larrañaga de Bullones. Ella nos contó en clase una anécdota: en griego “kallos kayagazos” significa bueno y lindo, cuando ella viajó por primera vez a Grecia después de toda una vida de enseñar el idioma, al chofer que tuvo todo el tiempo, le repetía hasta el cansancio en señal de agradecimiento: “kallos kayagazos”. El día que se despidió de él en el aeropuerto el hombre le dijo que ella era una señora muy amable pero lamentaba mucho haberle dado una mala impresión. Cuando la Sra. Hortensia le preguntó el por qué lo decía, él le recordó que a cada rato le decía “kallos kayagazos”. Cuando ella le contó lo que quería decir, él le dijo que el sentido de la frase había cambiado con el tiempo y ahora significaba “maricón” (afeminado). Sin palabras. ¿Es una bella historia, cierto?
[2] Bohemundo I de Tarento o Bohemundo I de Antioquía, (San Marco Argentaro, 1058 – Canosa, 3 de marzo de 1111), Príncipe de Tarento y después príncipe de Antioquía. Junto a su padre, Roberto Guiscardo, lucho férreamente contra el Imperio bizantino. Fue uno de los más importantes líderes de la Primera Cruzada, en donde consiguió ser príncipe de los territorios recientemente conquistados de Antioquía. Tras ser apresado por los musulmanes y escapar a Francia, logró casarse con la hija del Rey Felipe I de Francia. Tras ser derrotado en su último intento de atacar al emperador bizantino Alejo I Comneno, se vio obligado a firmar el Tratado de Diabolis, un humillante pacto que destruyó su carrera militar y política.(Gracias Wiki)
11 comentarios

Hola Castalia,
No te puedes imaginar lo contenta que me has hecho hoy. Eres un cielo.
Un abrazo,
Duende.
Hola Castalia .. mil gracias por la publicacion espero por este libro mas de un año .
Holas,
Como no podía ser de otra forma… no pude dejar al Nick y Andreas hasta el final. Y qué final… ahora me tienes esperando a William y su esclavo, que parece que se las traen, jejeje.
Lo que no consigo imaginarme es a un vampiro necesitando gafas!! Tienes unas ideas geniales, me encantan.
Por cierto… hay algún lobito a la vista?
Un besote,
Duende.
Ay Duende si buscas por ahi encontrarás dos reseñas que dicen que no soy lo que se dice buena, una sobre mi primer Von Tieck y su dolor de muelas, y mis queridos Lance y Adam, tús comentarios son tan cálidos y queribles ando necesitada de amor, (lee confesiones por favor así entiendes de qué hablo) hay tres libros en etapas diferentes,
1º el vampirito que es novela corta asi que ya casii esta.
2º el tercer wendigo la historia de Marcus que ira rapido porque es a dos autoras (malena cid y yo)
3º el de Blue y Natasha, los lobos de la nueva camada. Natasha me hace reir antes de empezar el libro. ella será, espero, divina y Blue será el 1º lobito que NO QUIERE SABER NADA CON SU COMPAÑERA!! me lo imagino atraído y sin querer tocarla.
Con Breece y Malena, y Dablin si se nos une estamos pensando una serie llamada Pecados capitales, sería el cuarto proyecto en carpeta.
Dios dirá como andamos de tiempo.
Castalia, cariño… ya he leído esas reseñas y tu confesión y… qué quieres que te diga? Para gustos… colores.
Yo no seré una gran crítica literaria ni quiero, tampoco me dedico a “destripar” un libro cuando lo estoy leyendo, ni a buscarle tres pies al gato, pero se muy bien lo que me gusta y lo que no, lo que me entretiene y lo que no. Y tú me gustas, me gustan tus libros y me lo paso pipa leyéndolos… para muestra un botón: me partí de risa con tu vampirito y su dolor de muelas en la sala de espera.
Además tengo tus libros en el e-book para irlos releyendo, cuando lo que suelo hacer (salvo poquísimas excepciones) es borrar el libro en cuanto lo acabo.
Muchos ánimos y no dejes de escribir que aquí tienes unas cuantas/muchas adeptas esperando tus historias.
Un beso muy fuerte,
Duende.
¡¡¡ me ha encantado la hiistoria de Nick y Andreas !!! y ahora a comerse las uñas
esperando a William.
Hola, Castalia
¡Qué magnífica portada! Y la historia, con total seguridad debe ser excelente.
Quería avisarte que tienes premio en mi blog
Link: http://julianneaustin-escritora.blogspot.com/2010/07/mas-premios-gracias-sokaly-mary-y-angy.html
Besos,
Julianne
Los comentarios(gratuitos sobrán)yo principalmente se q tus novelas son esperadas con muchas ganas..jejeje.Vamos q tienén mas seguidoras q destractoras…jijiji.
Para fastidio de las q se dedicán, a despotricar contra autoras,q no se imaginan el trabajo q cuesta el esfuerzo y dedicacción ,para q las demás leamos.
La cuestión es muy facil,¡si no les gusta q no lo leán,hacer daño gratuitamente es facil,hacer reir y llorar,y emocionarse con una novela es otro cantar y eso es lo q esperamos de ti.
Por cierto q acabo de encontrar esta pagina …jejeje.Un besazo.
Hola Castalia, quiero decirte sinceramente que no habia leído un libro tuyo y la verdad no lo sé pero con esta serie de Cruzados realmente te digo me encantó y ahora espro desesperada la de William y bueno tu como escritora tambien eres lo máximo, soy una total seguidora del libro homoerótico asi que querida mía tienes una seguidora mas y espero poder conseguir mas libros tuyos sobre esta misma línea.
Muchos cariños
Soy otra de tus fans, Castalia, bueno ha pasado el tiempo, tienes en tus proyectos el 3º libro de Cruzados,,,ojala me respondas linda.
Muchos cariños y adoro tus escritos, desde Chile un gran abrazo.
Estoy con amigas, supongo que solo faltan dos capitulos, y tengo El traductor al menos ya pensando. Espero que te guste lo que salga.
besis y muchas gracias por tus lindas palabras